Natalia Trenchi

Bullying08

Bullying: Un problema frecuente

“El hostigamiento al que es sometido un niño hoy traspasa el ámbito escolar e invade el privado, a través de redes sociales.”

¿Qué es el bullying?

Todos los días se habla de bullying, y muchas acciones son vistas por los padres o la sociedad como bullying, pero no todos los casos son de este tipo. Es normal que los amigos se peleen y que existan conflictos dentro de los grupos de chicos. Esto no está mal si son aprovechados para bien. El bullying es un conflicto patológico, que se refiere a un acoso sistemático, prolongado en el tiempo y repetitivo de alguien que se siente más poderoso sobre alguien que se siente más débil.

 

¿Existe un estereotipo del niño víctima de bullying?

Cualquier niño puede ser hostigado, pero sí es cierto que hay algunos que son elegidos de víctima por otros chicos. En general, es porque son distintos al resto, a veces un pequeño detalle estético es el disparador de la agresión. Por ejemplo, un corte de pelo que no gusta al resto, que el niño sea gordo o muy flaco, que use lentes o aparatos, porque no es lo suficientemente masculino o femenino a los ojos de los otros. Porque es diferente. A estas razones, se le suma que hay determinadas personas que son más propensas a ser hostigadas porque no saben cómo defenderse, porque carecen de sentido del humor incluso, un hecho que puede ayudarlos a restar importancia a algún comentario malintencionado. Quien reacciona con necedad ante un comentario se coloca una flecha indicadora sobre su cabeza que indica a los demás: “Esta es la persona para agarrar de víctima”.

 

¿Las víctimas hablan sobre el hostigamiento que sufren con los padres? ¿Cuáles son las señales a las que deberían de estar atentos?

Los niños no suelen hablar de lo que les pasa. Cuando hablan, en general, ha pasado mucho tiempo. Los padres deben prestar atención a ciertos detalles, pequeños detalles como, por ejemplo, que el niño comienza a ponerse nervioso a la hora de ir a la escuela, que alegan dolor de panza o similar, que no les gusta salir al recreo, que prefieren quedarse cerca de la maestra o en la biblioteca, alejados del resto. Estas son algunas señales pero por cierto, también hay que tener en cuenta que hay niños que toman estas actitudes y la razón no es que estén siendo hostigados. Lo que es importante aquí, como en otros casos, es que la familia y las autoridades de la escuela o colegio estén en comunicación permanente.

 

¿Cómo pueden actuar los padres ante los casos de bullying cibernético?

El hostigamiento al que es sometido un niño hoy traspasa el ámbito escolar e invade el privado, a través de Facebook, a través de Twitter u otras redes sociales. El niño es acosado por esos medios fuera del ámbito escolar, el acoso se multiplica y, sobre todo, se eternaliza. Si está en la web, está para siempre. Es un tema muy complicado, sobre todo porque para muchos agresores es más fácil escribir algo espantoso en la seguridad de su cuarto que ir de frente, decirlo cara a cara. Las extralimitaciones son más frecuentes en el caso del acoso cibernético. El anonimato protege al agresor.  Pero la culpa no es de las redes sociales, el tema a solucionar es la manera de pensar de los pequeños, es lograr cambiar las ideas y valores de los chicos. Hay que ponerles “diques morales” a los niños para que aprendan a utilizar responsablemente estas herramientas.

 

¿En niños de qué edades es más frecuente ver situaciones de bullying?

Hay un pico de casos en la prepubertad, entre el final de primaria y el  inicio de secundaria. Las razones son varias y están asociados a los cambios físicos que se atraviesan en la pubertad y a los movimientos sociales que se dan dentro de un grupo en esa edad. En la pubertad una chica que no era popular puede pasar a serlo, cambia su rol social en el grupo. A esta edad los chicos descubren que si hostigan a alguien pueden subir socialmente de categoría a los ojos de la masa, y esta sensación es muy poderosa, y quizá combatirla sea la clave para atacar el fenómeno bullying.  Si logramos que la masa no haga subir en los escalafones sociales al hostigador, sino que, por el contrario, le llame la atención, esta sería la manera de desbaratar el fenómeno. Porque el bullying no se combate expulsando del colegio al que hostiga o sacando del colegio al hostigado, porque si las cosas no cambian seguramente este niño sea acosado en otro lugar. Lo que hay que cambiar es la cultura de los chicos, lograr que la violencia les resulte intolerante.

 

¿Qué consejos puede dar a los padres de niños que están siendo víctimas de bullying?

En primer lugar, hay que hablar con el chico, aclararle que se puede hablar de todo y que hay gente que lo puede ayudar. En segundo lugar, es necesario hablar con las autoridades escolares, este no es un tema que pueden solucionar los padres por sí solos, esto tiene que ser solucionado y abordado con la  escuela o colegio, hacerle sentir al niño que va a estar cuidado, protegido y respetado. Que los episodios no van a volver a pasar y que va a recibir las herramientas necesarias para andar por el mundo sintiéndose seguro.

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Unicef Natalia Trenchi