Natalia Trenchi

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Coherencia como padres

“Las parejas, si planean tener hijos, tienen que hablar mucho sobre la crianza de los mismos”

¿Es necesario ser coherentes ante los hijos aunque los padres no tengan opiniones iguales?

Ser coherentes es sumamente importante. Es mi opinión que las parejas, si planean tener hijos, tienen que hablar mucho sobre la crianza de los mismos, y si los tienen, tienen que hablar todavía más para ponerse de acuerdo y aprender a manejar las cosas de manera de que exista coherencia. No hay que actuar bajo impulsos, no decir “sí” porque hoy estoy de buen humor o “no” a todo, porque estoy de mal humor.

¿Es imprescindible que los papás actúen en bloque para poner pautas y límites?

Creo que no hay que pensar en “actuar en bloque” en el sentido de una unidad indivisible, porque mamá y papá son dos personas distintas, y no es una buena imagen transmitirles a los niños que las personas para poder estar juntas o decidir algo juntas tienen que estar absolutamente de acuerdo y ser una especie de “bloque”. Es mucho más enriquecedor para los hijos que sepan que mamá y papá se ponen de acuerdo, toman decisiones en conjunto, que las sostienen con firmeza, que se apoyan uno al otro, se respetan y pretenden que los hijos las respeten.

¿Cuánto influye a la hora de dar pautas a los hijos la discrepancia entre los padres?

Si los padres no lo saben manejar influye mucho, porque los niños se dan cuenta y muchas veces aprovechan esa discrepancia para conseguir un beneficio. Pero lo que en un momento puede parecer que es algo bueno para ellos, en el fondo implica que acumulen inseguridades, y al final no existe la satisfacción de conseguir cosas a través de la manipulación. El sabor dle triunfo que queda no es el mejor. 

¿Cómo podemos resolver el tema cuando no podemos operar en bloque?

Los niños son mucho más fuertes de lo que a veces uno supone, y los niños logran entender, llegado el momento, de que en lo de mamá tal cosa y en lo de papá tal otra y hacen su integración completamente. Pero, lo que a los chicos les afecta, es la discordia, es la pelea, es que sus padres estén en guerra. La no armonía activa y duradera. Si a mamá le tengo que ocultar lo que pasa en lo de papá y viceversa, les genera estrés y termina siendo el peor de los escenarios.

¿Qué hay que decirle entonces a los niños?

Si el niño está en edad escolar, creo que es bueno poder decirles: “No estábamos de acuerdo con dejarte o no ir al shopping con tus amigos; papá pensaba que podías, yo pensaba que eras muy chico. Decidimos que de repente una buena solución sea que te llevamos, nos quedamos tomando un café por ahí, y vos das tus vueltas…”. Es decir, hacerlo partícipe y demostrarle cómo estando en lados opuestos lograron un consenso que beneficia a todos, que se pondrá en práctica y luego se sacarán las conclusiones necesarias. Este tipo de ejercicios de vida son los que a los niños les sirve para incorporarlos y luego actuar de igual forma ante una confrontación de ideas con otras personas.

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Unicef Natalia Trenchi