Natalia Trenchi

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La llegada de un hermanito

“Los padres de alguna manera sienten que no se están portando bien con el primer hijo, porque en realidad sienten que lo van a destronar.”

¿Cuándo es el momento ideal para decirle a un niño que va a tener un hermanito?

La regla de oro en este tema es que el niño tiene que enterarse por los padres. Eso es lo más importante. El niño debe sentirse de alguna manera homenajeado con la información que está recibiendo. Debe ocupar un lugar muy importante en ese momento, como el que ocupa en la vida de los padres. Esta es una noticia que los padres le dan a modo de primicia y que después le contarán a los abuelos y a los tíos. Esta manera de dar a conocer la noticia equivale a darles a los futuros hermanos el lugar que merecen. Juntos, toda la familia, le comunica la noticia al resto.

 

¿Qué sucede con los padres cuando esperan un segundo hijo?

Los padres pasan por un proceso especial, que no ocurre ni con el primero ni con el tercero. Los padres de alguna manera sienten que no se están portando bien con el primer hijo, porque en realidad sienten que lo van a destronar. Y de hecho, el segundo hijo lo destrona. Así es la vida. Y eso es lo mejor que le puede pasar en la vida a un niño. No es bueno para los padres criar a un niño sentado en un pequeño trono, creyendo que es un pequeño rey, porque después ese esquema no le va a funcionar con el resto del mundo.

Cuando viene un hermano, viene algo maravilloso a su vida, por eso el clima, el tono que debe usarse, es de celebración, es de buena noticia. A esa familia le va a pasar algo bueno y el niño tiene que sentirlo así, compartirlo con sus padres y disfrutarlo. Deben abandonarse los sentimientos de culpa.

La llegada de un bebé es toda una celebración para la familia. Se puede aprovechar para recordar lo contentos que se pusieron los padres cuando se enteraron que el primer hijo iba a  llegar. Pueden recordarle que a las primeras personas que llamaron fueron a los abuelos, qué sucedió después, y otras anécdotas. Recordar el embarazo y transmitirle información al niño de este hermano que viene también puede ayudar a revivir y conocer cosas de su propia historia y entender el clima en el que fue esperado.

 

¿Qué mensaje debemos transmitirle al niño?

Que el amor de los padres, de los abuelos y los tíos por él, es como un fuego. Si de un fuego se prenden muchas velas el fuego no se achica, se multiplica. Así pasa con el amor por los niños, la llegada del segundo no implica pérdida de amor por el primero. No se saca amor de un lado para poner en el otro, el amor se multiplica.

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Unicef Natalia Trenchi