Natalia Trenchi

hijos muerte

Hablar sobre la muerte con los hijos

“Cuando sea el momento de hablarlo, el niño lo va a manifestar o si hay circunstancias en el entorno que ameriten una charla hay que hacerlo”

¿A qué edad se le puede explicar claramente a un niño la muerte de un ser querido?

No hay una edad, muchas veces la vida es la que lleva a tener que hablarlo, y llegado el momento hay que hablarlo y no estirar el tema en el tiempo. Este momento no necesariamente se da porque fallezca algún familiar o amigo cercano, sino porque en la actualidad los niños están muy bombardeados de información y se acercan al fenómeno de la muerte mucho más temprano, se ve y se maneja mucho en los medios de comunicación por ejemplo.

Cuando sea el momento el niño lo va a manifestar o si hay circunstancias en el entorno que ameriten una charla hay que hacerlo, incluso cuando una mascota está enferma o se muere por algo es bueno conversarlo con sinceridad y no inventar historias a los chicos o evitar el dolor cambiando el animal por otro igual al anterior.

 

¿En el caso que tengamos un familiar muy enfermo, es mejor anticiparle al niño lo que puede pasar?

Sí, es muy conveniente poder ir anticipando lo que puede suceder. Si el caso es una situación de mucha gravedad, el adulto no le va a transmitir al niño el porcentaje de vida que le quede al familiar o la patología exacta que tiene pero si puede es mejor transmitirle el concepto de que la situación es muy difícil, que los médicos y todos los integrantes de la familia están haciendo lo posible para que salga a delante pero es muy difícil.

 

¿Qué sucede si no se comparte con el niño lo que está sucediendo?

Lo importante es que pueda sentirse sincronizados con la etapa que está viviendo la familia, mantenerlos al margen genera que se sientan excluidos de algo que perciben que está pasando, que no lo entienden y cuando algo no se entiende asusta mucho y los preocupa más que cuando se comparte la situación.

Para el adulto es más fácil explicar la muerte de una persona mayor, de un abuelo o tío, que el padre puede decir que la persona vivió mucho y resaltar la vida que tuvo, entre otras cosas, pero las muertes de las personas jóvenes o niños son más difíciles de explicar.

 

¿Cómo se habla de este tema?

En estos casos no hay una manera de hacerlo, sino que hay muchas, tantas como familias puedan abordar la muerte con un niño.

Los padres deben hablar con el hijo de la manera más honesta posible y se le debe tratar de transmitir la verdad familiar sobre lo que sucede, lo que los padres, los tíos y los médicos creen, que el niño maneje, a su nivel, las distintas opciones que pueden haber, darle la posibilidad de ampliar el espectro y pensar  sobre un tema difícil para todo ser humano, el empezar a hablarlo y a favorecer a que el niño lo vaya pensando facilita la generación del concepto de muerte que, tarde o temprano, va a tener que enfrentarlo.

 

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Unicef Natalia Trenchi