Natalia Trenchi

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Hijo único

“Esas cosas que naturalmente se dan en un hogar donde hay muchos niños, no se dan donde hay un solo niño”

¿Qué características tiene un hijo único?

Es difícil decir que características tiene un hijo único, porque son todos distintos. Varía mucho, sobre todo si ese hijo es único por elección de los padres o no. Si llegó luego de que lo hayan buscado mucho, luego de varios intentos llega el ansiado hijo y no se vuelve a tener otro. Son dos situaciones extremas bien diferentes, que marcan las pautas para que una persona reciba o no reciba ciertas cosas de su entorno. El que es hijo único, sólo tiene en común el hecho de no tener hermanos. Y no tener hermanos, es una entre muchas variables, pero es una variable muy importante. Los hermanos son el agente socializador por excelencia y se ha descubierto que tienen más influencia que los propios padres en la manera de ser de sus hermanos.

¿Qué pasa con ese niño que recibe tanta influencia de los padres?

No tener eso es carecer de una influencia muy poderosa que tiene ventajas y deventajas. Empecemos por las desventajas, un hijo único que crece teniendo la experiencia de ser el centro úncio de su hogar, de su familia crea unos esquemas mentales de cómo funciona el mundo. Por eso se le puede hacer difícil moverse cuando tiene que ser uno entre muchos. Le va a costar encontrar los recursos internos para moverse en ese mundo. La peor de las situaciones para esto es ser el primero todo, el primer hijo, primer nieto, primer sobrino. Ese niño está en altísimo riesgo de que le pase esto, de que le vendan la idea que es el centro del mundo. Es muy fácil que eso pase, porque un niño en una familia de esas condiciones es el centro de esa familia. Y va a ser muy difícil impedirlo.

¿Qué dificultades enfrentan esos niños?

Ese niño puede tener esa dificultad. Cuando un niño no tiene hermanos, es probable que esté acostumbrado a que lo traten de una manera muy especial, con mucho cariño expresado verbalmente. Ese niño no tiene la preparación que tiene uno con hermanos para pelear, o para decodificar  que un empujón puede decir quiero ese juguete, te tengo rabia, no te quiero y te quiero hacer daño. Los hijos únicos que no han tenido demasiado contacto con otros niños, cuando llegan al jardín están en un mundo de lo más hostil y agresivo. Ellos no tienen las herramientas para reaccionar en ese mundo.

¿Qué otras consecuencias puede tener el no socializar con hermanos?

La dificultad para compartir, no porque los hijos únicos sean especialmente egoístas por creer que ellos son lo primero en el mundo, porque crecen egocéntricos. No están acostumbrados a considerar al otro. No saben que si hay un poco de refresco hay que repartirlo, cosa que sí pasa donde hay hermanos. Allí no hay que enseñarlo. La ropa que deja el más grande pasa al más chico y entonces el grande debe cuidarla. Esas cosas que naturalmente se dan en un hogar donde hay muchos niños, no se dan donde hay un solo niño. Los padres deben activamente enseñarle. Si no, no se dan experiencias de aprendizaje natural.

¿Qué les podemos decir a los padres de hijos únicos?

Deben calibrar mucho esto de la atención que se le da al hijo. Puede ser muy buena, puede estar dada con todo el amor del mundo, pero igual el niño tiene que aprender que no es lo único que importa en la familia. Tiene que aprender a respetar los espacios de los padres, los tiempos de los padres. Incluso los objetos de los padres. Deben ofrecerle experiencias de socialización más precoz de lo que uno recomendaría para un niño con hermanitos. Ir a un jardín, o llevarlo con amigos o con primos si hay, pero que tenga la experiencia de ser uno más en un grupo. Eso es lo que vale la pena proponerle a los padres de hijos únicos.

¿Qué ventajas tienen los hijos únicos?

Los hijos únicos tienen ventajas, parece que rinden mejor, cómo grupo puntúan más alto en las pruebas de inteligencia. Además, algo muy importante, aprenden a entretenerse con ellos mismos. Eso es una gran ventaja, que será una riqueza para toda la vida. Muchos hijos únicos defienden que no son solitarios, sólo aprenden a divertirse solos.

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Unicef Natalia Trenchi