Natalia Trenchi

2013-01-14-TDH-y-TDA

Los niños y los psicofármacos

” Los psicofármacos pueden ser tan positivos o negativos, como cualquier otro elemento de la vida.”

Según las encuestas que han sido publicadas recientemente el consumo de psicofármacos en los niños es muy elevado en comparación a otros países, ¿esto es así?
Esas investigaciones no son académicas, no se realizaron en el ámbito de la salud pero imagino que si hay un consumo más elevado que en otros países, de hecho en algunos países siquiera se trata la salud mental de los niños por lo que no me extraña que haya muchos casos sin tratar, lo que no es una ventaja por cierto.

De todas maneras los adultos suelen ver negativamente el consumo de psicofármacos en los niños, ¿no?

Sí, y está bueno aclarar este punto. Los psicofármacos pueden ser tan positivos o negativos, como cualquier otro elemento de la vida, depende de cómo se usen.
A veces los padres que van a la consulta me preguntan si estoy a favor o en contra de su uso, lo cual es algo que no se puede responder, así como tampoco si estoy a favor o encuentro del uso de lentes o de una operación de apendicitis, cuando es necesario recomendar su uso hay que hacerlo y cuando no se necesitan, no.

¿Cuáles son los fármacos que se utilizan más comúnmente?
La gente habla de dos tipos de fármacos, que ni siquiera son los más usados, uno de ellos es lo que se utiliza para el trastorno de déficit atencional con hiperactividad (TDAH) y otros medicamentos comúnmente conocidos como antidepresivos aunque no lo son exactamente.
El uso del medicamento que se usa para el TDAH en Uruguay ha tenido un incremento muy importante, al igual que en otros países del mundo, se ha importado mucha más cantidad de ese fármaco. Para eso hay muchas explicaciones, una que el diagnóstico de este trastorno en adultos es reciente por lo que tampoco se lo trataba y ahora sí, otra razón es que en niños también es más frecuente que se identifique esta patología ya que se ha triplicado el número de psiquiatras de niños en los últimos años lo que también hace una diferencia importante así como también aumentaron las derivaciones a tratamientos psiquiátricos por parte de los pediatras o por iniciativa de los padres. En particular este psicofármaco, metilfenidato, más conocido como Ritalina por ejemplo, es un medicamente muy eficaz por lo que le hace muy bien a quién lo necesita así como cuando no es necesario hace mucho mal; por lo que en aquellos casos en los que el fármaco tuvo un efecto contrario a lo que se buscaba es porque no era necesaria su aplicación.

Claro, por eso el ojo clínico de un especialista es imprescindible, ¿no?
Absolutamente, así como para un procedimiento importante los padres suelen buscar un médico con cierta experiencia lo mismo sucede en estos casos. Se debe buscar un clínico que genere confianza y mucho sentido común.

No se debe automedicar a ningún niño, pero aun más con estos medicamentos.
Exacto, aunque en el Uruguay es prácticamente imposible la automedicación salvo que se ingrese en acciones delictivas, ya que estos remedios se adquieren con recetas, en algunos casos con receta verde que es la más controlada, aunque en el caso del metilfenidato, es receta roja que los pediatras no suelen manejar, es exclusiva de los especialistas, nos entregan un fajo de recetas y debemos ir personalmente a buscarlas por lo que es muy difícil acceder a estos remedios sorteando la consulta con el psiquiatra.
Hay un control muy cercano, entonces esa idea que la he escuchado reiteradas veces de que las maestras les dan a los niños este medicamente es falsa, es una leyenda urbana que puede perjudicar a muchos niños que necesitan de este tratamiento y que por preconceptos no lo reciben lo que les impide tener un mejor nivel de vida.
Si un niño necesita es diagnosticado con TDAH y comienza con el tratamiento a tiempo da mejores y rápidos resultados que si se lo deja estar por considerar que es muy chico. Por eso reitero la importancia de confiar en el especialista que se elige.

 

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Unicef Natalia Trenchi