Natalia Trenchi

sobreprotectores

Padres aprensivos

“Es como si a un bebé no se lo dejara caminar, seguramente no tendría ni un raspón pero tampoco sabría caminar”

¿Cuáles son las características más comunes de un padre aprensivo?

Son padres que no logran dales aire a los hijos y de a poco permitirles tener el espacio psicológico que necesitan para transformarse en sí mismos, y esto es algo muy importante en el desarrollo de todo niño.

Cuando un bebé nace lo normal y lo que necesita es una madre que esté prendida a él y que cubra todas las necesidades físicas y emocionales, pero cuando el hijo empieza a crecer la madre debe empezar a tomar cierta distancia y empieza un proceso lento, que dura muchos años, y finaliza en la autonomía casi total del niño. En ese proceso tanto los padres como el hijo empiezan a autonomizarse uno del otro.

Hay padres que no logran hacer esa transición y continúan muy pendientes o metidos en la vida del hijo, a veces incluso pueden estar viviendo a través de la vida del hijo.

 

¿Esto está relacionado a los miedos de los padres?

Sí, en general la aprensión de los adultos hacia los hijos está relacionada con miedos y con la sensación de que el niño solo no puede, que lo único que le asegura la protección es estar pegado al padre.

A veces refleja un temor del padre o de la madre a quedarse solos ellos y es el adulto el que necesita tener al hijo al lado el mayor tiempo posible para sentirse completo.

Se puede decir que es un juego complicado, con dos extremos, que le hace mucho mal al niño.

 

¿Qué es lo que puede generar esto en los niños?

En la consulta, cuando se dan estos casos siempre recurro al mismo ejemplo para responder esa pregunta, es como si a un bebé no se lo dejara caminar, estuviera siempre a upa por miedo a que se caiga, seguramente no tendría ni un raspón pero tampoco sabría caminar y sus piernas serían muy débiles. Cuando a un hijo no se lo deja caminar en la vida, construir su propia experiencia cometiendo errores, no se le permite desarrollar sus propios recursos; se lo debilita y generalmente lo que surge de esta situación son niños que no están preparados para funcionar en la vida, que no saben valerse emocionalmente por sí mismos y, fundamentalmente, pueden pasar dos cosas, puede ser niños híperdependientes que se quedan en su casa, pegado a sus padres y no se animan a salir y construir su propia vida. Por otro lado, puede pasar que ante un vínculo asfixiante al hijo no le quede otra que romper el vínculo con sus padres, cortarlo e irse lejos.

 

¿Los adultos se dan cuenta cuando suceden estas situaciones?

No, los padres no se dan cuenta de esto y la mayor parte de las veces lo hacen pensando que es lo mejor que pueden hacer por sus hijos y esto es lo que vuelve muy difícil la situación porque es muy difícil desmantelar algo que el padre no es consciente que lo está haciendo mal por lo que no busca ayuda por ese tema.

En general el motivo de consulta de estos niños es que tienen algún tipo de sintomatología, pueden ser miedos, timidad excesiva, no tiene amigos o algo no está andando bien y en la consulta se ve que se trata de padres asfixiantes.

 

¿Cómo se procede una vez que se descubre el motivo de consulta?

Hay que tener mucha habilidad para lograr confrontar a los padres  a esta situación que le hace daño al hijo, no hay que culpar a los adultos por esto porque no es algo que se haga deliberadamente, y se debe buscar la forma de generar un cambio en ellos, generalmente cuando sucede el cambio el niño empieza a mejorar porque lo que hay que cambiar es el aire que respira.

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Unicef Natalia Trenchi