Natalia Trenchi

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Primeras charlas de sexualidad

Los detalles se irán incorporando a medida que vaya creciendo, no necesita saber todo junto a los tres años.

¿A qué edad los niños comienzan a tener inquietudes sobre la sexualidad?

En realidad tienen inquietudes desde que son bebés, el tema es como la expresan verbalmente digamos. Desde que son pequeños van aprendiendo sobre esta función humana; por ejemplo ellos se dan cuenta que hay una zona del cuerpo que no se nombra, o que no se les enseña a pronunciar, generalmente los padres enseñan ojo, boca, mano, ombligo, piernas y pies, y queda como una parte que no tiene nombre hasta mucho tiempo después.

Van aprendiendo al momento de comprarles juguetes, muñecos por ejemplo, sin genitales.

 

¿Los adultos deberíamos nombrar todas las partes del cuerpo desde un inicio?

Yo creo que sí, a mi entender este tema debe formar parte natural  de la vida del niño, del ser humano en general, más en un momento en el que los padres no son los que manejan el ritmo de la información que reciben los hijos, porque uno puede decir que le irá contestando a medida que pregunte, y en determinado momento el niño ve una publicidad de la campaña de prevención con el sida y el niño pregunta qué es un condón, o que es un travesti, incluso en la guardería con sus demás compañeros puede empezar a escuchar términos relacionados con la sexualidad que luego irá a preguntar, mientras que el adulto aún no empezó a explicarle lo central de este tema; por eso me parece lo mejor incorporar este tema naturalmente en la vida del chico para prevenir incursiones del exterior que muchas veces no son las mejores, y es una forma para preparados para toda pregunta, en cualquier momento y lo vamos a poder hablar sin pensar en que palabras usar o en la manera de hablarlo porque sabemos qué elementos conoce el niño y cuáles no.

 

¿A qué edad y por qué temas es conveniente empezar a hablar con el niño?

Una de las cosas más precoces debe ser el enseñarles desde que son chicos que el cuerpo tiene zonas privadas y que sólo ellos la pueden tocar, enseñarlos a higienizar sus genitales ellos mismos y no lo que sucede a veces que los padres continúan limpiándoles de los genitales por años cuando los niños lo pueden hacer por sí mismos, enseñarles que esa parte es sólo de ellos puede ser un buen inicio.

Otras veces los niños pequeños descubren el placer en su propio cuerpo y empiezan a tocarse buscando la autoestimulación, y allí los padres buscarán la forma de enviar un mensaje, incluso el no decir nada es un mensaje poderoso. Pueden reaccionar asombrados y censurando lo que están viendo como sucede que muchos dicen “Qué horrible eso que estás haciendo no se hace, está mal”, u optar por decirles “Es tu cuerpo podes hacer lo que quieras con él, siempre que no te dañes, pero en privado”; de acuerdo a lo que el adulto diga o a cómo reaccione se le está dando una lección importante.

 

¿El adulto debe estar pendiente de esas lecciones?

Los padres del chico deben saber que hoy en día las lecciones sobre sexualidad no es sentarse con el niño y decirle “Hoy vamos a hablar de sexualidad, hay nenas, hay nenes, etcétera” sino que se dan en la vida cotidiana, en la convivencia misma, cuando de repente pasa una señora embarazada y el niño queda mirando la panza, o le cambia la cara mirando un beso en la tele, y no tenemos porqué esperar la pregunta sino que podemos captar que detrás de esa mirada hay una duda y podemos decirle “Te llamó la atención esa señora con panza tan grande, no? ¿Sabes lo que tiene ahí?, tiene un bebé” y ahí vamos conversando con el niño sobre distintos temas.

 

¿Y qué pasa con el miedo que tienen muchos adultos sobre no dar más información que la que el niño requiera?

Eso es algo que también se debe manejar con cuidado, he conocido padres que con la idea de brindar educación sexual a sus hijos se van a los libros avanzados y les cuentan de células y órganos y demás, cuando lo que importa es ir a los conceptos más importantes que el niño pueda entender con los elementos que maneja según la edad que tenga, no necesita una clase de biología sobre cómo se hacen los bebés pero si, saber que se necesita algo de mamá y algo de papá para formarlo. Los detalles se irán incorporando a medida que vaya creciendo, no necesita saber todo junto a los tres años. Si vamos a provechando las instancias que se dan cotidianamente el niño va a tratar el tema con naturalidad e ira preguntando a medida que requiera más información.

 

Ésta forma de comunicarse también genera un buen vínculo para tratar el tema a futuro, ¿no?

Claro, si es un tema natural, que se puede hablar en casa esa confianza se mantendrá cuando sean adolescentes. No se puede empezar a tratar la sexualidad cuando el niño tiene 12 años y al padre le entra el miedo de lo que puede llegar a hacer, si se empieza a esa edad seguramente el adulto se va a encontrar con un montón de obstáculos, de puertas con el adolescente que si no se abrieron a tiempo será muy difícil de empezar a hablar de salud sexual y reproductiva. Se tiene que tener presente que la información le va a llegar al niño por varias vías, por lo que el padre debe asumir el rol de educador sexual primario de sus hijos, y delegar en la escuela y otras fuentes lo que va a ser un complemento de esto, una profundización, pero lo primario que viene cargado de ética y valores que se quieren transmitir, debe salir de la familia, del hogar del niño.

 

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